Blog de ese gran personaje emparentado con las amebas que es el tito Sandu...

| << | >> | |||||
| Lu | Ma | Mi | Ju | Vi | Sá | Do |
| 1 | 2 | |||||
| 3 | 4 | 5 | 6 | 7 | 8 | 9 |
| 10 | 11 | 12 | 13 | 14 | 15 | 16 |
| 17 | 18 | 19 | 20 | 21 | 22 | 23 |
| 24 | 25 | 26 | 27 | 28 | 29 | 30 |
| 31 | ||||||
Viernes, 07 de octubre de 2005

No recuerdo cuando aprendí a mover las fichas del ajedrez, debía yo tener seis o siete años y creo que me enseñó mi primo o mi abuelo.
Lo que si puedo decir es que veintitantos años después sigo sin dominar el juego, se tender trampas, se elaborar estrategias complejas, se fingir debilidad cuando tengo fuerza, pero todavía no consigo comprender la idiosincrasia implícita en el juego, el ajedrez no es un reflejo de la vida… el ajedrez ES la vida, que dijo Bobby Fisher.
Después descubrí el Magic, ese infame jueguecito de cartas que tanto me gustó y me sigue gustando, descubrí conceptos tales como “Metajuego”, “filosofía de batalla” y “pérdidas aceptables” ese fue uno de los mejores juegos a los que he jugado, por el factor humano y las inmensas posibilidades que tenía.
Después cientos de juegos han pasado por mis manos, los juegos de estrategia son una de mis debilidades. El Civilization me fascina, de tanto en tanto lo juego durante una semana o dos y vuelvo a olvidarlo, los juegos de estrategia siempre han sido los que me han atraído, porque hay que pensar y analizar, disponer, preparar y finalmente atacar.
Pero no he llegado al nivel que desearía en ninguno de ellos, juego bien y gano habitualmente, pero sigo sin ser capaz de aceptar las derrotas, odio perder aunque sea a las chapas, no asimilo lo de “pérdidas aceptables”, no existen pérdidas aceptables, la derrota no es una opción… por eso cuando me estrello me estrello en plan magnificente, estrepitoso y calamitoso… me estrello plenamente.
Pero es que no acepto jamás que he sido derrotado, cuando siento que me derrotan me levanto y pego mas fuerte, conmigo no hay términos medios, o me aniquilas o seguiré levantándome una y otra vez, por eso recuerdo una partida de ajedrez hace unos años en una cafetería donde estaba perdido, no podía ganar de ninguna de las maneras y mi contrario lo sabia tan bien como yo, así que en una muestra de condescendencia increíble me ofreció tablas…
Me lo quedé mirando mientras le daba una calada al cigarrillo que tenía entre manos y le dije:
“Si quieres tablas te vas al carpintero”.
Como dicta la filosofía Orca, “Los Orcos no perdemos jamás, cuando ganamos, ganamos y si nos matan nos matan, eso no cuenta como derrota”… pues yo soy uno de los que hay que matar, porque cuando lucho jamás me rindo, la palabra rendición no figura en mi diccionario.
Por: Sanduleak | Truyaderas nocturnas | Comentarios (0) | Referencias (0)